Regresar
Aldea Global
21 Junio 2014

El Canal de Nicaragua, de sueño colonial a realidad

21 de junio, 2014.- Las dudas sobre el proyecto son inevitables si se considera que será la obra de ingeniería más grande de la historia de la humanidad, mayor incluso que la denominada Tres Gargantas de China, e implicará una inversión de alrededor de 50.000 millones de dólares. La idea fue presentada por primera vez durante la Colonia, Napoleón III escribió sobre ella y ha sido parte de las utopías nicaragüense desde entonces. EEUU estudió, en varias ocasiones, la posibilidad de construir ese canal hasta que finalmente se realizó el de Panamá. Pero incluso después de abierto este último, varios proyectos se presentaron en Nicaragua en el último siglo en ese sentido.
El embajador de ese país en Bolivia, Elías Chévez, dijo que su construcción también fue un sueño de Augusto César Sandino, el revolucionario nicaragüense. Se estima que en siete ocasiones se intentó antes llevar adelante el proyecto.
Para completar la obra se necesita básicamente hacer un sistema de esclusas en los ríos de ese país que van de este a oeste y que sirven sus aguas al lago Nicaragua, que debe ser dragado. Al final, se tendría un paso alternativo al que ofrece el canal de Panamá (que está unos 400 kilómetros más al sur) para unir los océanos Atlántico y Pacífico, una obra que tendría importantes repercusiones en la economía nicaragüense, centroamericana y mundial. El nuevo canal sería tres veces más profundo y más ancho que el de Panamá, pero también tres veces más largo.
MacLean fue contratado como asesor principal y portavoz de la empresa que tiene la concesión para realizar la obra, que es la compañía china HKND (Hong Kong Nicaragua Development), perteneciente al multimillonario chino Wang Jing. Con ello, el exalcalde paceño es el boliviano con un cargo empresarial más alto a nivel internacional (descontados propietarios, como Marcelo Claure).
El embajador Chévez dijo que se tiene previsto que la ruta elegida se dé a conocer en breve y que las obras se inicien a fines de este año, con la construcción de caminos de acometida, tendido de ferrocarriles, dragado de ríos, etcétera. Siguiendo el contrato, el Gobierno nicaragüense no está obligado a invertir dinero en las obras, todo el gasto quedará en manos de la empresa HKND. Una ley aprobada recientemente le otorga a esa empresa la concesión de la obra y su posterior administración por 50 años, prorrogables por el mismo periodo. Además, la concesión le otorga a la empresa el derecho de construir un oleoducto, dos puertos, un ferrocarril y un aeropuerto.

Respuesta al incremento del comercio
Entrevistado por mail y por teléfono, MacLean considera que el Canal de Nicaragua es la respuesta al enorme incremento del comercio mundial con Asia. Ese comercio está empezando a optar, dijo, por la utilización de grandes barcos-contenedores llamados post-panamax, que son de capacidad mayor a los barcos que pueden transitar por el Canal de Panamá, incluso después de su ampliación prevista para concluirse en los próximos años.
La capacidad máxima de carga para barcos que utilicen Panamá después de su ampliación será de 12.600 contenedores por nave. MacLean contó que los nuevos barcos-contenedores que ya circulan el mundo son de 18.000 contenedores y se cree que incluso se construirán de 20.000 contenedores (con capacidad para transportar más de 250 mil toneladas), por lo que no pueden utilizar el Canal de Panamá. Por lo tanto, están obligados a dar una vuelta por el Canal de Magallanes, al sur de Argentina y Chile, con un costo mucho mayor de transporte.
Antes de los años 90 en el mundo aumentó fuertemente la cantidad de barcos-contenedores, pero se produjo entonces la crisis económica de fines de esa década. Las principales empresas navieras del mundo estuvieron a punto de quebrar y algunas fueron rescatadas por sus gobiernos. La danesa Maersk, la más grande, respondió a la crisis ordenando la construcción de los barcos post-panamax, como una manera de disminuir el costo unitario por tonelada transportada y salir adelante. MacLean dijo que Maersk  logró evitar la quiebra e impulsó a otras navieras a salir de sus crisis, como es el caso de Happag-Lloyd.

Justificación de la enorme inversión
La afamada consultora financiera norteamericana McKensey fue contratada por Wang Jing y HKND para realizar el cálculo de viabilidad económica. Según el reporte realizado, las proyecciones sobre el comercio mundial, los números justifican la enorme inversión. Se cree que China y otros países de Asia seguirán su crecimiento y el comercio con el resto del mundo se incrementará. Basado en ello, contó MacLean, Wang ya ha invertido "varios centenares de millones de dólares” en específicos estudios de factibilidad económica, de factibilidad y sostenibilidad ambiental y de ingeniería.
 

Aparte de McKensey, fue contratada la mundialmente conocida (y respetada) Environmental Resources Management (ERM) para efectuar el estudio de impacto ambiental, crucial para que el proyecto sea viable. Finalmente, la empresa belga SBE, que se encarga de la actual ampliación del Canal de Panamá, fue empleada para realizar el proyecto del diseño de las esclusas mientras la China Railroad Construction Company (CRCC) se encargará del proyecto de ingeniería. Otras diez empresas internacionales trabajan en los proyectos camineros, ferrocarrileros y portuarios que requiere la megaobra.

Dudas y escepticismo

Consultado sobre las opiniones de especialistas que han puesto en duda el proyecto, el portavoz de la iniciativa, el boliviano Ronald MacLean, asegura que entiende el escepticismo. "Es lógico que existan dudas porque este proyecto gigantesco, que ha sido el sueño de Nicaragua desde la época colonial. Es equivalente a la aspiración boliviana de contar con una salida al mar. Ha habido más de siete intentos fallidos para lograr construir el canal. Hay enormes retos de ingeniería y medio ambiente. La inversión es fabulosa, sería el proyecto de infraestructura más grande de la historia de la humanidad. Y todo esto en las Américas y en uno de los países más pobres de la región”, explicó.
"Todas las opiniones son respetables. Pero quiero recordar que también se dijo que el Canal de Panamá era imposible de construir”, dijo. 
Ronald MacLean recordó que el Canal de Panamá empezó a gestarse a mediados del siglo XIX  y que la primera construcción, por parte de los franceses, empezó en 1879, pero que fracasó, en gran parte por la enorme pérdida de vidas humanas (se cree que unos 20.000 obreros perdieron la vida). Finalmente, el presidente norteamericano Theodore Roosevelt encomendó su construcción al cuerpo de ingenieros del Ejército, sin límite de presupuesto, logrando concluirlo en 1914, hace exactamente un siglo.
El exalcalde paceño dijo que si un empresario como Wang Jing está dispuesto a invertir, de sus propios recursos  centenares de millones de solares para probar la factibilidad del proyecto, "sin que Nicaragua invierta un peso ni corra ningún riesgo, es porque no hay duda de su factibilidad y necesidad”.
El exalcalde MacLean, por ello, cree firmemente que el canal, primero, se hará. Segundo, que cambiará para siempre la economía nicaragüense.

El embajador de Nicaragua resalta el proyecto
Importante efecto sobre la economía nicaragüense

Según el embajador de Nicaragua en Bolivia, Elías Chévez, la construcción del canal generará "un importante impulso” para la economía de su país, "que se enmarca en la lucha contra la pobreza que desarrolla” su Gobierno. Chévez dijo que el efecto de una inversión tan grade trascenderá las fronteras de su país y llegará también a Centroamérica y el resto de América Latina.
La empresa encargada de construir la obra ha señalado que la economía podría crecer   alrededor de 12% durante varios años, disminuyéndose el desempleo prácticamente a cero y ayudando a despegar el desarrollo. Además, se espera que se acrecienten los servicios de alimentación, salud, educación y turismo, así como los financieros, portuarios, etcétera.
Se considera que el Canal de Nicaragua será complementario al de Panamá, ya que atenderá a barcos de una capacidad y calado mucho mayores, pero al mismo tiempo terminará con el monopolio del que hoy disfruta el canal panameño.
Las tarifas del Canal de Panamá seguramente serán más bajas, por estar casi todos sus costos amortizados (excepto su ampliación actual), pero el de Nicaragua podrá servir en exclusiva a los tanqueros petroleros y buques post-panamax.

Rusia, China y Corea
Aunque no se conoce la cifra con exactitud, se cree que el millonario Wang Jing, que encabeza la empresa HKND, ya ha invertido varios millones de dólares en las fases iniciales de este proyecto. Pero para llevarlo adelante por completo se necesitan unos 50.000 millones de dólares, según el sitio web de la compañía.
Varias importantes empresas internacionales, además de gobiernos, están interesadas en invertir en el proyecto. Por ejemplo, la empresa danesa de transporte naviero Maersk ha señalado que está interesada en ser parte de la compañía. El embajador Chévez informó que también países como Corea, Rusia y Brasil han realizado contactos con su par nicaragüense para ofrecer su participación e inversiones.
Junto a todo ello, Ronald MacLean explicó que "la mayor fuente de recursos para la inversión” provendrá de la venta de bonos en el mercado internacional, a ser adquiridos por inversionistas de todo el mundo interesados en participar de un proyecto de excelentes posibilidades financieras.

De exalcalde a portavoz de una empresa internacional

Ronald MacLean fue un importante político boliviano, especializado en lucha contra la corrupción, desarrollo y descentralización. Cuando fue alcalde de La Paz a fines de los 80 y principios de los 90, en varias gestiones, presentó un proyecto de transporte masivo, similar al PumaKatari de hoy. También propuso que se construyera un teleférico y los Puentes Trillizos. Bajo los gobiernos de Jaime Paz y Hugo Banzer ocupó varios ministerios, entre ellos el de Relaciones Exteriores.
MacLean, formado en EEUU, obtuvo su licenciatura en desarrollo económico de la Universidad de Maryland y luego su maestría en Administración Pública en la de Harvard. Fue candidato a la Presidencia en 2002 representando a ADN, obteniendo un bajo porcentaje de votación. En 2003 se unió al Banco Mundial, entidad para la que trabajó durante ocho años en Washington, EEUU. Hoy asesora a ese organismo al mismo tiempo que da clases en la Universidad de Harvard. Como miembro prominente de Transparencia Internacional, es invitado frecuente a dar charlas sobre cómo luchar contra la corrupción, además de ofrecer conferencias sobre descentralización y desarrollo económico.
"Me he integrado a la comunidad intelectual y de expertos de Washington. McLarty, la consultora fundada por Henry Kissinger y Mack McLarty (que fue jefe de gabinete de Bill Clinton), me contactó para saber si me interesaría colaborar a un cliente suyo que planeaba una importante inversión en América Latina. Fuera de asesorar al Banco Mundial y dictar clases en Harvard, dispongo de un tercio de mi tiempo  para otras labores, o sea que les di mi consentimiento”, dijo Ronald MacLean desde Washington.
De las decenas de personas contactadas, MacLean fue preclasificado y luego mantuvo una larga entrevista. A los pocos días le dijeron que él había sido contratado. Luego fue invitado a Beijing, China, donde le fue presentado al multimillonario Wang Jing, concesionario del Canal de Nicaragua. "La negociación se selló con un apretón de manos”, contó MacLean.
"A mí me interesan dos cosas, que exista transparencia en toda la operación, es decir que no exista corrupción; segundo, que se respete el medio ambiente, está bien hacer un proyecto importante para el desarrollo, pero no al costo de destruir la naturaleza”, explicó.
"Así como el resultado económico deberá ser positivo, el ambiental es tanto o más importante”, señaló.
Respecto al primer tema, MacLean cree que hasta ahora todo se ha realizado adecuada y correctamente. Sobre el segundo, dijo que la entidad internacional independiente Environmental Resources Management (ERM) fue contratada para realizar el estudio de impacto ambiental.
"Lo importante de ese informe es que nos dará una clara idea de lo que sucederá  para saber exactamente como remediar, reparar y prevenir el impacto ambiental. Nicaragua está prácticamente depredada ambientalmente, subsiste una sola reserva natural intacta y la construcción del canal no la pone en riesgo”, subrayó.
Además, contó, parte de la inversión será utilizada para reforestar el país y reasentar alguna población que será afectada, pero quedará en mejores condiciones. También se inundarán extensas áreas y ello ayudará a habilitar y mejorar terrenos para agricultura. MacLean está seguro de que al final, con los dineros disponibles para inversión y los generados a futuro por el uso del canal, se generarán recursos, de los que hoy Nicaragua no dispone, para mejorar el medio ambiente en ese país.
Consultado de por qué trabajar con dos países que están acusados de conculcar las libertades democráticas, como son Nicaragua y China, MacLean dijo que él no realiza una tarea política fuera de Bolivia y que su vocación profesional lo motiva a trabajar con los países que deseen progresar. 
"Es sabido que la pobreza es un gran obstáculo para la democracia. Los ciudadanos pobres son víctimas de la prédica populista y la dádiva paternalista. También son víctimas de la dependencia que genera la ignorancia. Yo sinceramente creo que el incremento del nivel de vida, el abandono de la condición de pobreza y la prosperidad son los más grandes estímulos para buscar la libertad política y económica individual”, dijo.

No hay comentarios de esta publicación aún.

Comenta esta publicación